Un jueves en la noche Nico se encontraba
sentado en su restaurante favorito esperando al amor de su vida, Gabriela, o
como le dicen de cariño sus personas más cercanas, Gaby. Mientras ella aún no
llegaba, Nico, nervioso, hablando sólo, repasando líneas sin importar el qué
dirán de la gente, pues está a punto de hacer la pregunta más importante de su
vida, pues le iba a pedir casamiento a Gaby, y es que después de dos años de
relación , ya se siente listo para ese gran compromiso.
Gaby llega al restaurante y el corazón de
Nico empieza acelerarse a mil por hora, como si estuviera participando en una
maratón 5k y a punto de llegar en primer lugar o como cuando su equipo logró un
campeonato después de tantos años sin salir campeón, todos esos momentos son
nada en comparación con el que estaba a punto de pasar, pues desde joven
siempre soñó con casarse antes de los treinta y pues en cuatro meses cumplía
29, y todo parecía indicar que encontró a la persona ideal, la de sus sueños,
esa que te enorgulleces de haberla conocido y haberte atrevido dirigirle la
palabra así sea a preguntarle la hora mientras esperabas a que venga el bus 98
en la parada equivocada, y bueno luego de decirte la hora y decirte dónde es la
parada correcta para tu bus, se había flechado, algo él decía que ésta podría
ser una historia especial. Así que sin más dudas ni reparos y con una valentía
tremenda como si fuera algún héroe de Marvel en una escena épica donde se
requiere valentía extrema, él la tenía, Nico se sentía confiado y sin miedos;
la mira a los ojos, le sonríe, se arrodilla, saca el anillo y dice la pregunta
que había venido repitiendo y ensayando toda la semana:
_ ¿Gabriela
Márquez, te casarías conmigo?
En ese momento todo se volvió cámara lenta,
el ruido de las personada hablando se hizo nada, no había nadie entre ellos dos
solo una simple pregunta de distancia y una sola respuesta que los una, su
corazón se acelera más, el mismo puede escuchar su respiración y la de ella,
Gaby ya tiene una respuesta en mente y lista para decirla, Nico se da cuenta y
espera escuchar ese SI‼ que sería
música para sus oídos.
_ No‼ - responde Gabriela – Lo siento pero no creo que sea lo correcto
Nico
confundido, en shock, la gente que se había ido hace un momento regreso
y con más fuerza pues ahora escuchas todas las conversaciones, siente la mirada
de todos y empieza a darle vueltas la cabeza, así que trata de respirar y
tranquilizarse, luego cuando recupera el aliento se sienta e intenta hablar con
Gaby:
_ Pero no entiendo pensé que nos amábamos
Gabriela no tiene más reparo en decirle la
verdad del porque de su respuesta y para esto nos tenemos que remontar al
inicio de esa semana, más específicamente el Lunes, día en el cual Nico compró
el anillo de diamantes en una joyería para nada barata, pero rompió el
chanchito porque pensó que no todos los días uno se compromete y con el amor de
tu vida. Ese día mientras él estaba compraba el anillo, Gabriela se encontraba
con su ex, quien le había escrito hace unas semanas atrás y desde ese entonces
no pararon de chatearse hasta que finalmente decidieron por salir a tomar un
café aquel lunes.
El martes mientras Nico se mataba pensando
cómo y dónde proponerle a Gabriela, ella se encontraba de nuevo con su ex, ésta
vez la excusa fue ir al teatro a ver una obra en la cual su ex dirigía. Luego
de la obra se dirigieron a celebrar y tomar unos tragos con el cast y crew de
la obra, en total eran como siete personas; copas van, copas vienen y de pronto
solo quedaron Gabriela y su ex, dicen que cuando hubo fuego cenizas quedan,
pues al parecer eso pasó con ellos, no importó los dos años que estuvieron
separados, sin hablarse, fue como si nunca se hayan alejado, pues el motivo por
el que terminaron era que él tenía que viajar hacer un masterado en dirección
escénica a España, y ahí estaban dos años después mirándose a los ojos a punto
de besarse y recordar viejos momentos juntos de pasión. En ese beso Gabriela se
dio cuenta de lo que aún sentía por su ex, de esos besos que te hacen plantear
cosas importantes en tu vida, de esos que te marcan un antes y un después, de
esos que son capaces de terminar una relación de años, y luego pasó, la noche
se convirtió testigo de la pasión de estos ex amantes que por ese día se
olvidaron de lo que los separaba, simplemente se dejaron llevar, no era tiempos
de remordimientos, eso lo dejaban para la mañana siguiente; mientras Nico se
encontraba haciendo la reserva para el restaurante y ultimando detalles para lo
que sería el jueves en la noche, que para variar era fecha de su aniversario,
ahí cumplían dos años exactamente.
Y llegó el miércoles, día en el cual Nico le
iba a pedir la mano de Gabriela a su padre, pues estos han tenido una muy buena
relación en este tiempo ya que ambos son amantes del fútbol e hinchas del mismo
equipo al cual han ido alentar varios partidos en la suite del papá de
Gabriela. Mientras tanto su hija ese mismo día estaba confundida y
replanteándose seriamente en regresar con su ex, el cual le dejo bien en claro
que estaba dispuesto a luchar por ella y volver a recuperar su amor a como dé
lugar siempre y cuando ella se lo permita, pues esa noche mágica que pasaron
les hizo dar en cuenta que nunca se dejaron de querer y sólo necesitaron una
noche que los haga volver a recordar sus grandes momentos juntos.
Y así es como Nico salía de la casa de los
padres de Gabriela contento porque obtuvo una respuesta positiva al pedir la
mano de su novia. Por su lado Gabriela también salía de una casa, pero la de su
ex, pensando en que debía terminar con Nico porque aún amaba a su ex.
Y así es como ambos llegaron al día jueves,
él con una pregunta importante que hacer y ella con una dura verdad que
decir.